jueves, 29 de noviembre de 2012

Lo que no es todo lo demás


Cualquier jueves puedes empezarlo hundida en la cama a las 12 del mediodía. Puedes notar frío helado en el hombro, gritando al contacto humano de su cabeza. Puedes desear volver a dormir con pesadillas, antes que levantarte con su ausencia. Quieres creer que esta cuesta se ha vuelto demasiado empinada y no alcanzas a la mitad con este peso, porque es la primera vez que llevas todo tu equipaje. Puedes dejarte llevar por el invierno, deseando que termine noviembre.

Pero entonces aparece ella. Que me propone una rutina que no asfixia. Aparece quemando por completo mis ruinas. Me brinda noches de locura conmigo. Me apasiona. Viene con tardes de edredón demasiado cortas. Me habla de futuros ambiciosos muy lejos de aquí. Quiere tirarse conmigo por una nueva atracción a toda velocidad y que no le suelte la mano. Inventa siempre una excusa para acercarse poco sutilmente un centímetro más. Y se guarda sus ultimas palabras del día
para declararme la magia que siente.

Entonces, no hay pozos, ni frío, ni terror, ni cansancio, ni calendario...
que venza lo nuestro.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Voy a esconderos a noviembre y a ti debajo de mi edredón


Hubo razones y motivos. Para estancarse en el terror infantil o para detener el juego simulado que nos apartaba.

Pasado el tiempo, ella nunca ha permanecido de la misma manera. Pero se las ha ingeniado, hasta hoy, por no desaparecer nunca del todo. Las cosas han cambiado, ya nada sigue igual. Ya no me merece la pena ir dando bandazos, porque he encontrado una sola razón para dejar de hacerlo. He ido aflojando para poder ver los matices, los pequeños detalles que revelan la gran fuerza que siempre nos ha acompañado. Para poder seguir haciendo apuestas de alto riesgo. Porque, aunque no lo creáis, las vistas en este lado son maravillosas.

Y de repente algo se acciona, ocurre. De repente, sucede. Empiezo a correr, levantar la mirada. Por primera vez siento que aun llego a tiempo y en dirección acertada. Y ahí esta ella. Sin duda, brillando.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Pisando fuerte



Las ilusiones, los sueños, vuelven a echar raices. La vida retoma un camino con destino y caricias. Y mientras ella duerme a mi lado, yo, le sonrío.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Noviembre, otra vez

Está a punto de hacerse de día, un día más de un mes más. Un mañana más de una noche cualquiera, que nunca es cualquiera por mucho que lo intente. Y más si... unas horas antes suena tu guitarra al compás de mi lavavajillas estropeado.

Que sí..., “A sufrir llaman, apretemos los dientes.” Pero hoy...hoy no es hoy. Hoy, es mañana y todos los días que vendrán. Porque has cazado al vuelo todas mis lagrimas, has llegado a tiempo de evitar una inundación. 

Que, como podría imaginar, no hay nada que no regrese en noviembre.
Que la vida va brillando... y que tendré que hacerte reír, para olvidarte llorando.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Co-razones - Escandar Algeet

(Uno de los grandes, de los míticos. Ahí va:)

"no hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza
por eso de que sus caderas...

ya sé de sobra que tiene esa sonrisa
y esas maneras
y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da.

pero además la he visto seria ser ella misma
y en serio que eso no se puede escribir en un poema.

por eso, eso que me cuentas de que mírala cómo bebe las cervezas
y cómo se revuelve sobre las baldosas
y qué facil parece a veces enamorarse.

todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo
de seguir vivo y a la mierda con la autodestrucción...

todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.

pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe y de frente
para decirte, venga, hazte un peta y me lo cuentas.

no sabes lo que es despertarte y que ella se retuerza y bostece,
luego te abrace,
y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.

así que supondrás que yo soy el primero que entiende
el que pierdas la cabeza por sus piernas
y el sentido por sus palabras
y los huevos por un minimo roce de mejilla.

que las suspicacias,
los disimulos cuando su culo pasa,
las incomodidades de orgullo que pueda provocarte
son algo con lo que ya cuento.

quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada,
que hace tiempo que escribo los míos.

que yo también la veo.
que cuando ella cruza por debajo del cielo solo el tonto mira al cielo.

que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior.

que conozco su voz en formato susurro
y formato gemido
y en formato secreto.

que me sé sus cicatrices
y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ría,
y me sé lo de sus rodillas
y la forma que rozar las cuerdas de una guitarra.

que yo también he memorizado su numero de telefono
pero también el numero de sus escalones
y el numero de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías.

que no solo conozco su última pesadilla,
también las mil anteriores,
y yo sí que no tengo cojones a decirla que no a nada
porque tengo más deudas con su espalda
de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo).

que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella,
rendida a ese puto milagro que supone que exista.

que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos,
y la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que la puso el camino,
y la he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana: no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.

que lo de "mira sí, un polvo es un polvo",
y eso del tesoro pintado de rojo sobre sus uñas
y solo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre.

que te entiendo.
que yo escribo sobre lo mismo.
sobre la misma.

que razones tenemos todos.

pero yo
muchas más que vosotros."