Debería darte las gracias en la misma medida que debería rogarte perdón.
Pido
al cielo,
al Dios
al que nunca recurro,
que te arrope esta noche.
Ojalá
no me deje
entrar en tus sabanas
nunca más
y puedas,
otra vez,
volver a vivir
sonriendo.
Que mis sombras
no te tapen
tu sol.
Y que...
te aparte
de mi.
Aunque
yo
no quiera.
martes, 29 de mayo de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
Fallos y otras cosas
A veces, la vida pesa.
Vamos tan desbordados y al límite que, cuando alguien nos añade unos gramitos de más en la mochila, como mínimo perdemos el equilibrio. Arrastramos una piedra atada a los tobillos. El caminito se va cuesta arriba y tenemos que pagar de más por exceso. Logramos soltar un poco a cada paso, en la cima de cada meta. Y no entendíamos que lo único que debíamos hacer era soltar las cadenas.
Pero cuando no nos damos cuenta y bajamos la guardia, alguien nos ata un nuevo peso. Como hoy, como esta noche.
Y aprendemos que no nos valoramos lo
suficiente, que en realidad somos increíblemente fuertes, que solo
nos falta un poco de fe en uno mismo y en los demás. Que nos
queremos más de lo que aparentamos y de lo que nunca hubiéramos
imaginado. Que tenemos que cuidarnos más. Que después de esto
seremos imparables, casi super-héroes.
Que aproximadamente en unos 50 años, en una terracita de Ibiza, jugando al domino, lograremos reírnos al recordar noches como las de hoy.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Te gasto - Paola Vaggio
En vano te busco en un plano de metro y me invento paradas sin encontrarte.
Imagino las escaleras mojadas, paraguas abiertos, pisadas de agua, últimos
trayectos, billetes gastados, en tarjetas con T, de diez, de mes, de joven, de
día. Viajes por estrenar. Busco en el silencio, entre las rutinas nuevas. En las
siluetas de los coches, en un mapa de calles que me lleva de una página a
otra...sigo con un dedo el trazado recto, paralelo, estrecho, por el centro, en
la periferia, por calles conocidas, olvidadas...por tus calles, las que no
entiendo. Imagino las canciones, te pienso en tu vida, te olvido tan mal como
pliego el mapa de nuevo. Y no te dosifico, te gasto.
(Recodando(te).)
(Recodando(te).)
martes, 15 de mayo de 2012
Hoy sé
Perdóname por no contestar algunas
preguntas que ya sé. Por poner la música tan alta que los
sentimientos vayan marcha atrás.
Perdóname por mi falta de tacto. Por hablar con el sarcasmo pegando en mi boca, como si no doliera.
Perdóname por ausentarme y desaparecer. Por marcharme sin avisar, dando por supuesto que eso de por si es un aviso.
Perdóname por saber siempre antes lo
que no quiero, que lo que quiero. Por querer estropear siempre el
final antes de iniciar la partida.
Perdóname por corregirte los errores. Por querer tacharte lo que sientes, que eso no me pertenece y no es cosa mía.
Perdóname si a algún día no sé quien soy. Por aun dudar, a veces, cuando me preguntan mi nombre.
Perdóname por analizarte y querer entrar en tu cabeza. Por querer ver en tus sueños, ver si me nombras o me suspiras.
Perdóname por mirar a todo el mundo des de abajo. Por creerme siempre menos y pensar que tengo que pagar siempre de más.
Perdóname por no hacerte partícipe de mis heridas. Por tapar la entrada con metales ya oxidados.
Perdóname por recordarte de madrugada. Por arrinconarme en una esquina y mandarte un mensaje cuando aún no ha vuelto a salir el sol.
Perdóname por querer partir hacia otro lugar. Por querer siempre lo que no tengo y dudar de todo aquello por lo que he luchado.
Perdóname por terminar siendo un
triste cuento que pasó por tu vida. Por ser un alma pasajera que
siempre quiere quemar el camino cuando llega al abismo, como si no te
necesitara para saltar.
Antes de empezar, perdóname.
jueves, 10 de mayo de 2012
Espectáculos en abierto
Brindar
en vasos medio vacíos, de un viernes cualquiera, se ha convertido ya
en un ritual muy poco chaman. Como una explosión hecha instante,
mientras nos obligamos a que todo lo demás nos importe una mierda
ahí fuera.
Me
tocas mi pelo corto por la nuca y es como si me quedara sin tabaco,
un día de insomnio, a las 4 de la mañana: el mundo se transforma y
me siento indefensa.
Yo
suelto ironías estúpidas y tu te ríes con resignación, mientras
preparas algún dardo que lanzarme para que empiece a pisar los
frenos. Entonces lías dos cigarrillos y, sin preguntar, das por
hecho que vengo a fumar contigo.
Mientras
me buscas para que te devuelva una sonrisa, yo contengo mis ganas de
abrazarte. Y miro hacia el suelo, como si se me hubiera caído algo,
para que no me veas chapotear en mi charco de indecisiones incómodas.
Cuando, finalmente, tu me devuelves al mundo tirándote al sofá del
bar y haciéndome un hueco. Y yo te pongo una mano en la pierna y me
siento como en casa sin separarme de tu lado.
Nunca
preguntas de más, ni esperas de menos. A la vez que yo hablo de más
y te cuento lo que menos importa. Pero si lo dicen los Beatles, sera
que tienen razón y es lo que necesito.
Marco
mis pasos y te los aclaro siempre a destiempo. Reniego a saber hacia
dónde voy pero sé que querré pensar en no controlar mis impulsos
al verte de nuevo.
martes, 8 de mayo de 2012
Fotos antiguas
Quería
contarte lo que el cuento ha dejado de contar por si solo.
Quería
decirte que me faltaron demasiadas cosas contigo...
Quería
que hasta Madrid se te hiciera pequeño para conocerlo conmigo.
Que
hicieras de ese viaje la oportunidad que yo le di.
Que
ya no necesitases conocer a nadie más.
Quería
explicarte que des de que te conocí de un poco más cerca, te
buscaba sin cesar.
Que
insistía y desistía el mismo día hasta caer a trozos.
Que
me recomponía en una mañana y volvía a pensarte esa misma noche.
Quería
que en vez de insultarme, me enseñaras.
Que
me pidieras perdón antes de llegar a casa, otro terreno tuyo.
Que
algún día admitieras que te equivocaste.
Quería
que pusieras tu alma en un escaparate, sabiendo que sólo la vería
yo.
Que
te inventaras precios a tu amor, sabiendo que lo ibas a regalar.
Que
aunque parecieras sola, sabias que no ibas a caer.
Quería
que quisieras aceptarme el reto.
Que
valorases mis esfuerzos sin mirarme por encima.
Que
me dijeras que había llegado tarde.
Quería
que supieras todos los grises para luego olvidarlos.
Que
no te hicieran falta nunca más al mirar arriba.
Que
conmigo, el cielo cambiara de nombre cada día.
Quería
que me quisieras como soy, sin forzarme a moldearme.
Que
no me dieras lecciones de amor, sino que quisieras aprenderlas
conmigo.
Que
no me esperaras, que me buscaras.
Quería y peleaba contigo porque así fuera.
Y
ahora no sé por quién pelear, ni cuánto tardaré en volver a
hacerlo.
Porque
últimamente en vez d morderme la cola, ladro a todo el mundo.
Porque
ahora no sé si me faltas. O si me sobra lo que queda.
Y
yo sé de sobras que la vida no es justa, pero esta vez no pienso
asimilarlo.
Que esta vida esta escrita para mi, y no para ti.
Y no pienso quedarme a que me parta(s).
lunes, 7 de mayo de 2012
Heroes bajo la lluvia
Intentamos
volar por donde no haya ardor, que lo sufrido resucita en sueños y
ni en rezos morirá. Es un hecho que fijará nuestros escondites, que
decorará nuestros miedos, pero que nunca guiará nuestras actuales y
futuras felicidades.
Volvemos
a casa, mientras llueve. Blue lleva un paraguas naranja que compensa
el gris de la ciudad. Yo le hablo mientras me fumo un cigarrillo
mojado.
Llueve,
en un día en el que nos reencontramos casi por azar. Me doy cuenta
de que ella ya es una persona distinta por cómo me mira y yo también
por cómo la veo. Quizás cuando la guerra haya terminado y volvamos
a cruzarnos, haya salido el sol.
Que
como dice Carl Bard: "Aunque nadie puede volver atrás y hacer
un nuevo comienzo, cualquiera puede comenzar ahora y hacer un nuevo
final."
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